La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia

(BOE nº 299, de 15 de diciembre de 2006), modificada por el Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad (BOE nº 168, de 14 de julio de 2012), regula las condiciones básicas de promoción de la autonomía personal y de atención a las personas en situación de dependencia mediante la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), en el que colaboran y participan todas aquellas Administraciones Públicas con competencias en la materia.

El objeto de esta Ley es reconocer un nuevo derecho subjetivo de ciudadanía en el ámbito estatal: el derecho a la promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia, mediante la creación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).

 

Los principios más significativos de esta ley son los siguientes:

  • El carácter público de las prestaciones del Sistema.
  • La universalidad en el acceso de todas las personas en situación de dependencia, en condiciones de igualdad y no discriminación.
  • La atención a las personas de forma integral e integrada.
  • La valoración de las necesidades de las personas atendiendo a criterios de equidad para garantizar la igualdad real.
  • La participación de las personas en situación de dependencia y, en su caso, de sus familiares o representantes legales.
  • La permanencia de las personas en situación de dependencia, siempre que sea posible, en el entorno en el que desarrollan su vida.
  • La cooperación interadministrativa.

 

¿Qué es el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD)?

Es el conjunto de dispositivos asistenciales, prestaciones económicas y ayudas destinadas a la promoción de la autonomía personal y la atención a las personas en situación de dependencia.

 

¿Quiénes tienen derecho a las prestaciones de dependencia?

Son titulares de los derechos establecidos en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia las personas de nacionalidad española y las personas extranjeras en situación de dependencia que cumplan los requisitos

 

¿Cuáles son los requisitos básicos para ser beneficiaria/o del Sistema?

  • Encontrarse en situación de dependencia en alguno de los grados establecidos.
  • Residir en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales dos deberán ser inmediatamente anteriores a la fecha de presentación de la solicitud. Para las/os menores de cinco años el período de residencia se exigirá a quien ejerza su guarda y custodia.

 

¿Qué grados de dependencia contempla la Ley? El artículo 26 contempla tres grados de dependencia:

  • Grado I (dependencia moderada): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
  • Grado II (dependencia severa): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de una persona cuidadora.
  • Grado III (gran dependencia): cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

 

Más información:

¿Como se solicita?

Catálogo de prestaciones

Qué es el Servicio Andaluz de Teleasistencia

Documentación de interés